Tus venas trabajan todo el día, y casi siempre en silencio. Pero cuando algo no anda bien, las piernas suelen avisar con señales pequeñas que es fácil pasar por alto.
Primero: ¿cómo funcionan tus venas?
Las venas de las piernas tienen un trabajo difícil: llevar la sangre de regreso al corazón, en contra de la gravedad. Para lograrlo tienen pequeñas válvulas que funcionan como compuertas: se abren para dejar subir la sangre y se cierran para que no regrese.
Cuando esas válvulas se debilitan, parte de la sangre se queda acumulada en las piernas. A eso se le llama insuficiencia venosa, y es la causa de muchas de las molestias que vas a ver a continuación.
Las 8 señales más comunes
- Pesadez o cansancio en las piernas, sobre todo al final del día, que mejora cuando las subes.
- Hinchazón en tobillos que aparece por la tarde y baja al dormir.
- Calambres nocturnos, especialmente en las pantorrillas.
- Picazón, ardor u hormigueo en la piel de las piernas.
- Arañitas vasculares: pequeñas líneas rojas o moradas en la piel.
- Venas abultadas, azuladas o retorcidas que se notan al estar de pie.
- Cambios en la piel cerca del tobillo: manchas oscuras o piel más dura.
- Heridas que tardan en sanar en la parte baja de la pierna.
Tener una sola de estas señales no significa que tengas un problema venoso, pero si se repiten o se suman, vale la pena revisarte.
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Pocas señales. Tus venas parecen estar tranquilas: sigue con buenos hábitos y mantente atento a cambios.
Algunas señales. Vale la pena prestarles atención. Una evaluación con Doppler puede darte tranquilidad.
Varias señales. Te recomendamos una evaluación con un especialista en venas. Agenda tu cita aquí.
Este chequeo es orientativo y no reemplaza una consulta médica.
Cuándo no debes esperar
¿Y ahora qué hago?
La buena noticia es que hoy es muy fácil saber qué está pasando. Con un ultrasonido Doppler el especialista puede ver cómo circula la sangre en tus venas y cómo están funcionando las válvulas. Es un estudio sin agujas y sin dolor: solo un poco de gel y un aparato que se desliza sobre la piel.
Con ese diagnóstico se define si necesitas tratamiento, cuál es el más adecuado para ti, o si basta con algunos cambios de hábitos.
En resumen
- Las venas de las piernas trabajan contra la gravedad gracias a pequeñas válvulas.
- Pesadez, hinchazón y calambres pueden ser las primeras señales.
- Una pierna hinchada de golpe y con dolor es una urgencia.
- El ultrasonido Doppler es rápido, sin dolor y aclara las dudas.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Ante cualquier síntoma, consulta a un especialista.
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